24 enero 2020

Los aviones bombardean cuando el cielo está despejado

Imagen de Pexels en Pixabay
Ariane, de Médicos Sin Fronteras

A pesar del frío gélido y las temperaturas bajo cero que se alcanzan en estos días de enero, para las personas desplazadas en Idlib, en el noroeste de Siria, lo verdaderamente aterrador es el sol.

“Relatan que los aviones bombardean cuando el cielo está despejado y, por eso, prefieren los días fríos, nublados y lluviosos. Y el pronóstico del tiempo para los próximos días es soleado…", nos explica nuestro compañero de logística en el campo de Deir Hassan.

Las intensas ofensivas militares de las últimas semanas por parte del gobierno de Siria y sus aliados en el sur de Idlib han causado una vez más el desplazamiento masivo de miles de personas. Desesperadas, solo buscan escapar de la zona de conflicto, donde no cesan los tiroteos, los bombardeos aéreos y las ofensivas terrestres.

Según la ONU, más de 300.000 personas han huido de sus hogares desde el pasado 1 de diciembre de 2019, sobre todo en el sur de Idlib. Asustadas y desarraigadas, estas personas se encuentran ahora mismo en una situación de extrema vulnerabilidad. Necesitan asistencia humanitaria urgente.

En medio del horror, los hospitales siguen siendo también objetivo de los bombardeos y se encuentran hoy fuera de servicio o saturados de personas que precisan atención sanitaria urgente. En respuesta a sus necesidades, hemos donado suministros médicos a varios hospitales.

Además, gestionamos cuatro clínicas móviles que rotan las visitas médicas a más de 15 campos y asentamientos informales. Nuestros médicos realizan unas 4.500 consultas al mes, y alrededor de la mitad de los pacientes son niños menores de 15 años. También contamos con una unidad especializada en quemaduras que proporciona servicios de cirugía, injertos de piel, vendajes, fisioterapia y apoyo psicológico.

A medida que llegan olas y olas de nuevas familias, hemos ampliado la actividad para también distribuir mantas, bloques de combustible para calefacción fabricados localmente, y cubrir otras necesidades de cara al invierno. Frente a la amenaza de bombardeos con cielo despejado, estos días el frío es un peligro enorme para las personas más vulnerables.

Para garantizar nuestra independencia de cualquier presión política, no recibimos fondos de ningún gobierno para llevar a cabo nuestra labor en Siria. Por eso insistimos siempre en que el apoyo de personas comprometidas como tú, Rita, es vital para que podamos continuar con nuestro trabajo. Hazte socio de Médicos Sin Fronteras.



MSF vía email

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