07 junio 2020

Viejos: material desechable. El triaje de Díaz Ayuso

Foto de Karin Henseler en Pixabay
RBlanco

Parte de este comentario-artículo-post, ha sido publicado como respuesta al artículo de María Mir-Rocafort: Pa’l carajo, tra, trá. Lectura obligada no solo de éste artículo, sino de todo lo que escribe. 

Mi sistema inmunológico no habría resistido un contagio por el COVID-19. Pero menos habría resistido el triaje asesino, dispuesto por la “señora” Díaz Ayuso en "su" Comunidad, en la que se ha arrogado el derecho en decidir que los viejos, como un escombro inservible, no pueden vivir. Indignante, para las personas que sentimos, que queremos y somos queridos. Que tenemos hijos/as, nietos/as a los que amamos y nos aman. Unos viejos a los que una asesina repugnante condena a muerte sin que le cueste nada. ¡Indignación y rabia! ¡Desprecio por este miserable ser sin conciencia!

Indignación y rabia, porque en estos momentos, esta asesina en serie, pueda dormir -a día de hoy- a pierna suelta, cómodamente en su cama sin que le pese la conciencia. Y lo que es peor, libre. ¿A qué nivel de aberración hemos llegado, para que esta mujer asesina, no esté pagando por los muertos a los que ha condenado?

No vivo en Madrid, pero vivo en un lugar en el que la Sanidad o sus servicios están privatizados; en el que las Residencias de Ancianos -ahora viejos desechos humanos-, o están privatizados o son de gestión privada, porque el negocio es el negocio y el dinero, mejor en manos de empresas que en manos públicas.

Aquí, en la aldea en la que vivo, tuvimos uno de los primeros casos de COVID-19. La persona afectada, pasó el tiempo de cuarentena en su casa, con su mujer y su hijo. Fueron tan responsables, que no hubo ningún otro caso más que el suyo. La plebe, el populacho, ha demostrado -hemos demostrado-, bastante más sensatez que ciertas élites de la derecha extrema y que la extrema derecha.

Galicia, afortunadamente, si el señor Feijoó no ha mentido en los datos, es una de esas Comunidades con no demasiados contagiados. 

Pero a la señora Díaz Ayuso, se le ha pasado algo por alto: La falta de conciencia, de sensibilidad o de empatía, puede durar toda la vida. Lo que no dura toda la vida, es la juventud. ¡Vieja serás y, como los asesinados, te verás!

Es espeluznante, que una presidenta/te de una Comunidad Autónoma o un gobernante cualquiera, tenga el poder de condenar a muerte a los viejos -posiblemente de forma calculada-, porque, como dices tú [María], se ahorran gastos sociales, gastos hospitalarios y millones en pensiones, sin que a esta/os miserables les pase nada. Más de 6.000 viejos asesinados en Madrid y el consejero de Sanidad y la presidenta y su gobierno están libres. ¡Indignante y repugnante!

RBlanco

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